Por definición, las varices son las dilataciones anormales e inestéticas de las venas, y que pueden derivar en complicaciones como flebitis, úlceras o trombosis. La esclerosis vascular es el tratamiento de primera elección en este tipo de patología.
La técnica consiste en introducir en el interior de la variz un líquido esclerosante que produce una reacción inflamatoria controlada que cierra la luz vascular.
Dependiendo de la situación de cada persona se precisarán un número diferente se sesiones, de entre 15 y 20 minutos de duración.